El viernes 10 de abril, 2026, Carolina Andrada ha expuesto este tema, con gran erudición de datos. El aula estaba llena de asistentes; algunos estuvieron en la conferencia anterior del mes pasado, otros se incorporaban ahora. Por ser muchos los aspectos a comentar la duración se acercó a la hora y media. Pero el interés suscitado fue grande y hubo muchas preguntas. Al final, todavía muchas personas querían hacer comentarios ya informalmente, tras terminar la charla.
Como ya comentamos en el mes anterior, Carolina es Doctora en Bellas Artes, y profesora de las Universidades UCJC y UDIT. Es también investigadora y pintora, además de soprano.
Recogemos a continuación un resumen escrito por ella misma.
“La charla, celebrada en el Real Oratorio del Caballero de Gracia, propuso una reflexión profunda sobre el papel del arte como herramienta para comprender nuestro presente.
A través de un recorrido por las principales corrientes artísticas del siglo XX —desde las vanguardias históricas hasta las manifestaciones contemporáneas—, la conferencia mostró cómo cada movimiento no solo transformó los lenguajes estéticos, sino también la manera en que la sociedad percibe la realidad. Las vanguardias fueron presentadas como respuestas a momentos de crisis, ruptura y necesidad de reinvención, reflejando una humanidad en constante búsqueda de sentido.
Lejos de ser un simple repaso histórico, la exposición trazó un “puente entre tiempos”, conectando pasado y presente mediante una narrativa que resaltaba la vigencia del arte como lenguaje vivo. Cada corriente artística se interpretó como una ventana hacia nuevas formas de sensibilidad, invitando al espectador a cuestionar, contemplar y reinterpretar su entorno.
La conferencia subrayó que el arte no es únicamente objeto de estudio, sino también experiencia, pregunta y espejo de la condición humana. En este sentido, se planteó con claridad la cuestión central: si el arte puede ayudarnos a comprender mejor nuestro presente. La respuesta emergió de forma natural a lo largo de la charla: el arte no solo tiene esa capacidad, sino que la ejerce activamente cuando es transmitido con rigor, sensibilidad
y pasión.
En definitiva, la conferencia se convirtió en una experiencia transformadora, un viaje intelectual y emocional que permitió a los asistentes no solo conocer la evolución del arte, sino también reconocerse en ella.”
Un asistente a la conferencia comentabas: «gracias por regalarnos no solo una conferencia, sino un viaje. Porque hay quienes enseñan arte…, y
hay quienes, como tú, lo hacen respirar»