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Con ocasión del reciente aniversario del nacimiento del Caballero de Gracia, el pasado 24 de febrero, y para informar de la marcha de su proceso de beatificación, el viernes 6 de marzo hemos tenido un acto en su honor, en el que además de hablar del proceso hemos recordado también algunos aspectos de su vida y de su obra.

Presidió el acto D. José Luis Arranz, Presidente de la Asociación Eucarística, e intervinieron D. Juan Moya,rector del Oratorio, y Doña María Pilar Fernández-Mazarambroz, Vicepostuladora del Proceso de beatificación.

D. José Luis animó a conocer bien la vida del Caballero de Gracia y acudir frecuentemente a su intercesiòn, en petición de favores tanto materiales como espirituales; y para que lleguemos a alcanzar un milagro concedido por su intercesiòn, requisito necesario para la beatificación. Y también hizo una breve presentación de D. Juan y Doña María Pilar, que hablaron a continuación.

D. Juan recordó facetas diversas de la vida de Jacobo Gratij, tanto antes de venir a España a la Nunciatura como después. Aconsejó acudir a alguna de las biografías publicadas, para tener más familiaridad con la vida del Caballero de Gracia. Destacó diversos aspectos de su vida al servicio de la Iglesia, tantos años, en diversos países e importantes misiones (en Venecia, en Trento, en Colonia, en la Liga Santa…), junto a su jefe y amigo Juan Bautista Castagna, que llegó a ser el Papa Urbano VII. Recordó algunas de las fundaciones que promovió en Madrid, al servicio de los enfermos y los pobres; y también de diversas congregaciones religiosas, como las Concepcionistas Franciscanas y los Carmelitas calzados, a los que ayudó a implantarse en Madrid. Y en particular la entonces llamada Congregación de los Indignos Esclavos del Santísimo Sacramento, para difundir la devoción a la Eucaristía, y que tanto influyó en Madrid en su época.

Hablö también de su fama de santidad: un detalle entre tantos fueron los funerales tras su muerte, que duraron quince días, y a los que acudieron muchas congregaciones religiosas, prueba de la gran estima que le tenían. Y al poco de morir su sucesor, San Simón de Rojas, comenzö su proceso de beatificación que, por razones no bien conocidas, no llegó a Roma: no se encontró cuando según los plazos establecidos, hubo que enviarlo. Por eso se ha reanudado en estos años.

Doña María Pilar dio una información muy detallada de los diversos pasos que hay que seguir para el proceso de beatificación. En el 2019 se terminó la fase diocesana, que había empezado en el 2018; Roma dio validez a ese proceso y desde entonces comenzó la fase romana. Desde entonces se han preparado diversos documentos necesarios, se ha recogido el sumario de los testigos, se está trabajando en la biografïa -que debe estar muy
documentada en todo lo que se afirme-; se espera terminar pronto para pasar luego a las virtudes y fama de santidad: ya hay un amplio borrador sobre estos aspectos que hay que revisar. Luego se envía a Roma toda la documentación y sigue alli, con el estudio de historiadores, teólogos y obispos.

¡Recemos al Caballero de Gracia! Hizo mucho bien en su época, y la sigue haciendo ahora.