Del 14 al 17 de mayo de 2026
BURGOS – ARANZAZU – LOURDES – TORRECIUDAD – EL PILAR
A primera hora de la mañana salíamos camino de Burgos, en un buen autobús y con excelente conductor, Víctor. Visitamos la catedral, muy bien explicada por una guía profesional. Algunos (Ricardo y Blanca, al menos) tuvieron tiempo de subir un momento a la iglesia de San Esteban, que tiene un gran retablo. Celebramos la Santa Misa en la Capilla de Santa Tecla, donde está la famosa imagen del Santo Cristo de Burgos. Recogemos aquí algunos datos de la Catedral.
La Catedral de Burgos. Su nombre oficial es Santa Iglesia Catedral Basílica Metropolitana de Santa María de Burgos. Su construcción comenzó en 122, siguiendo patrones góticos franceses. Tuvo importantísimas modificaciones en los siglos XV y XVI: las agujas de la fachada principal, la Capilla del Condestable y el cimborrio del crucero, elementos del gótico avanzado que dotan al templo de su perfil inconfundible. Las últimas obras de importancia (la Sacristía o la Capilla de Santa Tecla) pertenecen ya al suglo XVIII, siglo en el que también se modificaron las portadas góticas de la fachada principal. El estilo de la catedral es el gótico, aunque posee, en su interior, varios elementos decorativos renacentistas y barrocos. La construcción y las remodelaciones se realizaron con piedra caliza extraída de las canteras de la cercana localidad burgalesa de Hontoria de la Cantera. Numerosos son los tesoros arquitectónicos, escultóricos y pictóricos de su interior, entre los que destacan el cimborrio gótico-plateresco, alzado primero por Juan de Colonia en el siglo XV y reconstruido por Juan de Vallejo en el XVI; la Capilla del Condestable, de estilo gótico isabe lino, en la que trabajaron la familia Colonia, Diego de Siloé y Felipe Bigarny; el retablo gótico hispano-flamenco de Gil de Siloé para la Capilla de Santa Ana; y la renacentista Escalera Dorada, de Diego de Siloé.
Mención aparte merece el Santo Cristo de Burgos es una de las devociones más icónicas de la iconografía religiosa española. Se trata de una talla gótica del siglo XIV caracterizada por ser una imagen articulada (con brazos móviles) que representa a Cristo crucificado. La devoción a esta imagen llegó a ser la segunda más importante de España después del Camino de Santiago. Cuenta con la peculiaridad de tener tres huevos de avestruz a sus pies, a modo de
exvoto. Comimos en el restaurante Puerta Real, junto a la Catedral. A la tarde, de salida hacia Oñate y Aránzazu, paramos para ver la Parroquia de San
Josemaría, muy cercana a las Huelgas. D. Óscar, el párroco, amablemente nos la abrió para verla y nos la explicó con detalle. A continuación viaje hasta Oñate, a unos 170 km de Burgos. Durante el trayecto rezamos el Rosario, como hicimos todos los días; y leíamos un texto del Papa Francisco sobre los dones del Espíritu Santo, preparando su venida. Al llegar, diimos una vuelta por el pueblo, sumido en la lluvia y niebla, un aspecto muy habitual de esta región. Un señor del pueblo, al que preguntamos por algún detalle, nos explicó la historia de esa zona del País Vasco; además resultó ser amigo de la infancia de un conocido de D. Juan, gran pelotari, con el que había jugado grandes partidos. Subimos al Santuario, en una carretera estrecha y empinada, de unos 8 km, entre rocas y bosques, hasta la explanada del original santuario, obra de Francisco Javier Sáenz de Oíza y Luis Laorga Gutiérrez. Ambos
ganaron el concurso para su construcción en 1950, logrando un hito de la arquitectura religiosa moderna. Tras cenar nos fuimos a dormir.